5 de febrero de 2009

CARTA A LOS REYES MAGOS


Algo viejo este texto, pero nunca deja de ser divertido. Y pa' que no esté tan triste este blog, que el Himmlisch anda de huevón.

Queridos reyes magos,... Les extrañará que les escriba hoy 7 de Enero, pero quiero aclarar ciertas cosas que me han ocurrido entre el primero del mes y hoy, en que lleno de ilusiones les hice mi carta en la que les pedía unos patines, una bicicleta y un traje de pelotero.

Me destrocé el cerebro todo el año estudiando tanto, que no fui sólo el primero en mi clase, sino que obtuve la mejor nota de la escuela donde estudio. No los voy a engañar, pero no hubo nadie que se portara mejor que yo; con mi hermanito, con mis amiguitos, con mis padres, hacía mandados, ayudaba a los ancianos a cruzar la calle, y no había nada que no estuviera a mi alcance que yo hiciera por la humanidad.


¿Qué putas les pasa a ustedes al dejar debajo de mi cama un mierda trompo, una puta corneta y un cabrón par de calcetines. ¡¿Qué carajos se creen ustedes de mí?! ¡Trío de mal paridos! Me han agarrado de su pendejo todo el año para salirme con una cagada de semejante categoría.

Y no conforme con eso, al hijo de la señora a quien mi papá le maneja el coche, a ese gran mierda, malcriado, hijo de su puta madre, malagradecido y sin educación, que no se puede entrar a su casa de la cantidad de juguetes que tiene regados por todos lados, a ese cabrón, sí le trajeron todo lo que les pidió, ¿no? Por eso es que tiene que venir algo que los hunda y que nos desmadre, porque con unos reyes magos como ustedes, tan traicioneros y falsos, que mierda de país se va a salvar.


¡Ah,pero eso sí! No dejen de venir el año que viene, porque ahora van a saber lo que es un chamaco malo y cabrón, y entonces voy a firmar mi carta como EL CABRÓN.

Voy a entrarle a pedradas a sus malditos camellos para que se les espanten y tengan que joderse a pie como yo, ya que la bicicleta que les pedí era para ir a la escuela, que queda en casa de la chingada donde se prende y se apaga el sol y la luna.

A ver si Santa Claus, además de traerme lo que quiero, me trae una cuerno de chivo para acribillarlos a balazos cuando asomen sus putas caras de maricones por el pueblo...si es que se atreven visitar mi barrio.


Y no quisiera despedirme sin mentarles la madre a los tres; ojalá que los chinge un mono calvo con caspa en los huevos, que los acusen de terroristas y los fusilen o les den la silla eléctrica, o ya de perdida la guillotina, para que no sean tan hijos de su puta madre. Sobre todo al pinche renegrido de Baltazar, hijo de Obama, a quien dirigí mi carta.

Bien me decía mi madre: "No te fíes de los negros porque siempre la cagan".


Atentamente JAIMITO EL CABRÓN

P.D. El trompo, la corneta y el par de calcetines pueden pasar a recogerlos junto con un frasco grande de vaselina, para que se los metan por el culo. Putos.